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el estilo mediterráneo a través de su gastronomía
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| REVISTA DIGITAL DE GASTRONOMIA MEDITERRANEA | .. |
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El
atún no siempre es bonito Atún rojo
(Thunnus thynnus). Su cuerpo robusto y de color azulado, presenta
unas líneas longitudinales en el vientre. Su carne es rojiza y
compacta y puede llegar a medir hasta tres metros de longitud y pesar
200 kilos. Siempre ha sido una carne muy cotizada.
Atún blanco o Bonito del Norte ( Thunnus alalunga) : Se pesca en aguas del golfo de Vizcaya en verano. Mide alrededor de un metro de longitud. La parte dorsal del cuerpo es de color azul fuerte, casi negra, y la ventral blanquecina. También se le reconoce por el gran tamaño de las aletas pectorales. Enlatado es el túnido de paladar más fino; fresco, la estrella de la cocina cantábrica en temporada. Rabil (Thunnus
albacares) se puede confundir con el Bonito del Norte, tienen un tamaño
parecido. Su carne no es tan apreciada y es menos delicada. Bonito (Sarda sarda). El llamado simplemente bonito no tiene nada que ver con el del norte. El bonito a secas es pequeño, unos 86 centímetros y se pesca en el mediterráneo. Atún Claro.
Bajo esta denominación se comercializan varias especies ( Thunnus
albacares, Thunnus obesus, Euthhynnus pelamis) que se capturan sobre todo
en aguas tropicales y ecuatoriales. Luego llegarían los árabes. La "mussama" como la llamaban solo podía ser elaborada con los atunes "de derecho", es decir los que entran a desovar desde el Atlántico al Mediterráneo entre mayo y julio, cuando sus carnes están cargadas de grasa. También los
monjes de La Cartuja, piadosos gastrónomos, saborearon la carne
del atún, conocido en esta zona como "el buey de los cartujos".
Además de los
lomos, las huevas de los atunes, salados, secados y prensados son otra
delicia del sur y levante español. Si escogemos un trozo de ventresca con sus finas vetas de grasa - para muchos la mejor parte del bonito-, y lo preparamos al horno, es preferible no llegar que pasarnos. Si le falta un poco, siempre hay solución. Una vez apagado el fuego, lo dejamos reposando en el horno para que termine de hacerse. Con el calor suave, acaban fundiéndose la grasa y gelatina de ventresca, que por otra parte, es lo mejor. Para algunos la mejor parte del bonito después de la ventresca es el cogote. Si prepara bonito con tomate ya sea con el cogote o con las rodajas centrales, recuerde que cuando se introduce el bonito en la salsa de tomate, la salsa está caliente, y el bonito se sigue haciendo, por lo tanto hay que descontar este tiempo. Primero, freimos en muy poco aceite los trozos de bonito, - vuelta y vuelta - para sellarlos y que no pierdan jugos. Si lo hacemos en una sartén antiadherente no es necesario enharinarlos. Después los añadiremos a la salsa de tomate para que se acaben de hacer por dentro. Nunca añadiremos el bonito crudo al tomate. Insistimos con el calor del tomate, el bonito se sigue haciendo.Si no se quiere luchar con los tiempos de cocción, una solución muy sabrosa es prepararlo marinado. Corte láminas muy finas de lomos de bonito y las coloca en una fuente. Prepare una vinagreta con aceite de oliva virgen extra y añada algunas hierbas aromáticas como orégano. Espere unas dos horas y tendrá una delicatessen. |
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