| |
|
SALSAS.
VESTIR LAS SALSAS COMERCIALES DE TOMATE
LA SALSA DE TOMATE
es el resultado de la cocción de tomates pelados y salpimentados
en aceite de oliva. La salsa de tomate puede ser líquida, en puré
o de tomates troceados ligeramente sofritos.
Parece que no hay duda de que casi todo el mundo prefiere la salsa de
tomate natural preparada en casa. Sin embargo en invierno, cuando los
tomates frescos no están en su mejor momento hay que acudir a las
salsas envasadas. Algunas tienen un sabor tan amargo e intenso que acaban
con cualquier otro sabor. Utilícelas en pequeñas cantidades
o le saldrá un plato demasiado ácido (todas llevan ácido
cítrico). Una forma de contrarestar esta acidez es añadiendo
un poco de azúcar.
Lo más aconsejable es mezclar una parte de salsa de tomate envasada
con tomates naturales.
|
|
IMPRIMA SU SELLO PERSONAL A LA SALSA DE TOMATE ENVASADA |
| PRUEBE CON ESTAS IDEAS |
|
1
Combine los tomates en lata con un sofrito de cebolla picada, zanahoria,
pimiento, apio y ajo y hierbas
aromáticas |
2
Añada vinagre balsámico a la salsa en lata. El intenso
sabor agridulce de este vinagre, le da un toque agradable a la salsa
hecha con tomates enlatados
|
3
Si le gusta la salsa cremosa de tomate, añádale un
poco de nata líquida o queso "mascarpone". Este queso
italiano es de textura suave, aunque tiene un sabor ligeramente fuerte
y se funde sin hacer grumos |
4
Consiga una salsa picante. Combine los tomates en lata con un sofrito
de cebolla, guindilla roja fresca y 2 ó 3 cucharadas de vino
blanco seco, pimienta y albahaca |
|
|
|