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Once restaurantes centenarios, clásicos y castizos para disfrutar del cocido madrileño

El centro de Madrid acoge varios restaurantes históricos en los que se puede degustar el plato estrella de la gastronomía más castiza: el cocido madrileño. La mayoría de ellos participan en la 11ª Ruta del Cocido Madrileño del 1 de febrero al 31 de marzo.

Redacción, SaborMediterraneo.com

Lo nuevo de este año marcado por la pandemia, el confinamiento en casa y las restricciones de horario es que la mayoría de ellos, además de servirlo en sus locales, se han apuntado al servicio a domicilio.

Estos son algunos de los mejores restaurantes para disfrutar de un cocido madrileño. Han sido seleccionados por Edenred, inventor del Ticket Restaurant y en ellos se puede pagar con la tarjeta Ticket Restaurant y por Enrique Sancho de La Web del Gourmet. Sus precios oscilan entre los 12 y los 30 euros.

Si te gusta el cocido, en Madrid tienes un auténtico paraíso. Cada día de la semana puedes elegir un restaurante distinto.

Malacatín- Calle de la Ruda, 15

Es sin duda alguna, la opción más castiza para disfrutar del cocido. Malacatín es uno de los doce restaurantes centenarios de Madrid, ya que su fundación data de 1895 y la decoración está ambientada en la época.

Se encuentra ubicado en pleno barrio de La Latina, entre la plaza de La Cebada y El Rastro, por lo que, en tiempos previos a la COVID-19 siempre ha sido una opción a tener en cuenta después de las cañas del domingo.

El cocido viene precedido de una sopa de fideos y consta de garbanzos, repollo y carne, a lo que hay que añadir un pollo entero y una salsa de tomate para digerir el plato.

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El Charolés- Calle Floridablanca, 24 (San Lorenzo de El Escorial)

Otro lugar histórico en el que puedes degustar tu cocido favorito. El Charolés se ubica en San Lorenzo de El Escorial y es un referente gastronómico en la sierra madrileña. El restaurante se encuentra en el edificio ´La Casa de los doctores´, que encargó Felipe II al arquitecto Juan Herrera en 1583 para alojar a los doctores de arte y teología que no podían vivir en el monasterio.

El Gran Cocido Charolés que ofrecen lunes, miércoles y viernes, consta de bojiganga de sopa de cocido, garbanzos de Fuentesaúco, patatas gallegas, zanahoria de rama dulce, codillos de jamón con tajada, costillares de ternera charolesa o alcachofas de Tudela, entre otras cosas.

Casa Carola- Calle Padilla, 54

En la calle Padilla, en pleno barrio de Salamanca, se encuentra Casa Carola. El restaurante, fundado en 1998, ofrece un cocido en el centro de la mesa en régimen de barra libre, que incluye una olla con sopa de fideos recién hecha. El plato consta de gabrieles de Cabañas de Polendos, patata nueva y verduras frescas. Y después vienen las viandas: carnes de añojo y pollo, chorizo de sarta, morcilla casera, tocino ibérico, codillo de jamón y huesos de caña.

cocido casa carola

Lhardy- Carrera de San Jerónimo, 8

Otro clásico para disfrutar del plato madrileño por excelencia. Se ubica a escasos metros del Congreso de los Diputados, por lo que no es extraño que te cruces con algún representante político si eliges comer en este establecimiento.

El cocido se sirve con garbanzos, patata, zanahoria y repollo, con carnes de puchero, tuétano de caña, bola y charcutería fina, después de haber degustado unos generosos entrantes.

cocido lhardy

Taberna Pedraza- Calle Recoletos, 4

Estamos ante un restaurante moderno, que pretende recuperar los platos de toda la vida. Con el lema ´Volver al origen´, Carmen y Santiago homenajean nuestra cultura culinaria a diario. El cocido cuenta con tres vuelcos, como mandan los cánones, añadiendo una croqueta al inicio. El primero consta de una sopa desgrasada, con pelota, cebolleta y piparras. El segundo y el tercero se sirven a la vez, por lo que puedes degustar al mismo instante las legumbres y las carnes.

La Cruz Blanca- Calle Carlos Martín Álvarez, 58

Vallecas cuenta con uno de los locales más originales para consumir este plato. Distinguido en varias ocasiones por el Club de Amigos del Cocido, La Cruz Blanca prepara este guiso el día anterior a fuego lento para darle un toque especial.

Los garbanzos castellanos se sirven mantecosos y sustanciosos y suelen ser acompañados por gallina, puntas de jamón, hueso de caña, chorizo y morcilla de Asturias, tocino y guindillas vascas.

Su cocido es famoso y reconocido internacionalmente, el Mejor de España según reza en un premio otorgado por los más reputados especialistas en este guiso secular, que se añade a una larga lista de galardones que adornan sus vitrinas y fogones,

Además de la sopa, en el cocido van los chorizos y morcillas, de Leitariegos (Cangas del Narcea, Asturias), las puntas de jamón ibérico y el morcillo de la Ganadería Calvín (también asturiano de Leitariegos), que dan al cocido de Cruz Blanca un sabor y una textura difíciles de superar.

Taberna de La Daniela- Varias ubicaciones

Cuenta con cuatro locales repartidos por Madrid: en Sol, en el Barrio de Las Letras, en el Barrio Salamanca y en Chamartín. El cocido es sota, caballo y rey literalmente. Se sirve en esos tres vuelcos clásicos, que representan la sopa, los garbanzos con verduras y las carnes. Las cantidades son muy generosas, por lo que tienes la opción de llevarte un tupper a casa, que es algo que ocurre con bastante frecuencia.

Los Galayos- Calle Botoneras, 5 Plaza Mayor, 1

Restaurante tradicional castellano ubicado en pleno centro de Madrid, con entrada tanto en la Plaza Mayor como en la vecina calle Botoneras. Fundado en 1894 como Casa Rojo, en sus primeros años tan solo ofrecía tapas y aperitivos. Testigo de los principales acontecimientos de la historia de la ciudad, acogió la última reunión de la Generación del 27. El cocido se sirve en puchero de barro y consta de dos vuelcos. El primero es una sopa de cocido. El segundo es una mezcla de garbanzos, patata, repollo, chorizo, pollo, morcilla, zanahoria, panceta, jamón y pelota de carne picada

Puerta Bisagra. Calle de la Sierra de Cuerda Larga, 9

Es un restaurante inaugurado en 1986 que ha ido pasando de generación en generación manteniendo su cocina tradicional y casera. La especialidad son los platos de cuchara, el puchero de toda la vida. Si quieres comer bien, no puedes dejar de probar su cocido madrileño que es el emblema del restaurante, pero también el lechazo asado al estilo castellano o el arroz caldoso con bogavante. Ubicado en el barrio de Vallecas (Madrid), su cocido madrileño se sirve en tres vuelcos. El primer vuelco, la sopa de la que cada uno se puede servir a voluntad, el segundo vuelco se ofrece en bandeja de barro con los garbanzos, repollo, patata, zanahoria y el relleno, el tercer vuelco también se presenta aparte: chorizo, morcilla, morcillo, jamón, pollo y tocino sin veta. Se sirve los miércoles, viernes, sábados, domingos y festivos de todas las semanas. Puerta Bisagra además participa todos los años en la Ruta del Cocido Madrileño habiendo recibido premio como mejor cocido en los últimos cuatro años.

Taberna La Bola, calle La Bola, 5

Es uno de los restaurantes más populares para disfrutar de un buen cocido que, además, se ofrece de forma muy original, en puchero. La Taberna La Bola lleva casi 150 años ofreciendo su plato estrella, el Cocido Madrileño. Elaborado con las mejores materias primas y cocinado del mismo modo desde 1870, como antaño, a fuego lento, en pucheros individuales sobre las brasas del mejor carbón de encina respetando la tradición de ingredientes y sabores desde hace cuatro generaciones.

La Clave. Velázquez, 22

Reconocido muchos años como el mejor cocido de Madrid, La Clave ha recibido también del Club de Amigos del Cocido la nota media más alta de España, 8’55 sobre 10 a su cocido especial, el único en cuatro vuelcos. El club ha catado más de 270 cocidos en 28 años. Bajo la dirección de Tomás Gutiérrez, el chef toledano Pepe Filloa rescata una tradición serrana: la croqueta de pringá, elaborada con el tocino, el chorizo y la morcilla sobrantes del cocido. Este “peterete” (así lo define Guillermo Piera, Presidente del club) es el primer vuelco. Cebolleta y guindilla cortejan la sopa de fideos cabellín, calentita y desgrasada, que recoge la esencia de garbanzos, verduras y carnes. El tercer vuelco agrupa los productos de la tierra: garbanzos de La Moraña (Ávila), zanahoria, repollo y cachelo de Lugo, con relleno o pelota y salsa de tomate. Por último, viandas o vuelco de carnes: morcillo de ternera joven asturiana, tocino, morcilla y chorizo ibéricos, gallina campera, hueso de jamón de bellota y hueso de caña con tuétano.

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