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Cómo hacer una buena despensa para alimentarnos de forma sana y variada durante un par de semanas

Surtir de forma adecuada la despensa y el congelador nos puede ayudar a sobrellevar el tener que quedarnos en casa y poder seguir alimentándonos de forma correcta y variada. Estas son algunas de las pautas.

María Val, SaborMediterraneo.com - 12 de marzo de 2020

Lo primero que hay que hacer es priorizar los alimentos, porque no es momento de caprichos. Hay que volver a los básicos, incorporando alimentos de todos los grupos y combinando frescos, con despensa y congelados. Porque de lo que se trata es de comer bien y variado como si no pasara nada durante casi un mes.

¿Debo comprar verduras y frutas frescas?

Podemos y debemos comprar alimentos perecederos, pero no en gran cantidad y especialmente hay que comprar verduras y hortalizas que aguantan mucho y muy bien el paso del tiempo. Es el caso de la col, las judías, la col lombarda, las zanahorias, las cebollas, las patatas, los calabacines y los pimientos.

Para la elaboración de los menús durante ese tiempo, las verduras y las hortalizas frescas, se tienen que reforzar con las congeladas que conservan todas sus propiedades. Brócoli, guisantes y espinacas ... son las verduras ultragongeladas más demandadas, porque apenas se distinguen de las frescas y las que no deben faltar.

En cuanto a las frutas, los profesionales de la alimentación distinguen entre las frutas climatéricas y las no climatéricas .

La diferencia radica en el proceso de maduración. Las primeras son aquellas cuyo proceso de maduración no termina en la recolección y, por tanto, duran menos tiempo en nuestras cocinas. Es el caso del plátano, la manzana y la pera.

En el otro lado de la balanza se encuentran las frutas llamadas “no climatéricas ” que son las que recomiendan comprar: “duran mucho más tiempo. Por ejemplo, naranjas, mandarinas y cítricos en general , que no se ponen mal por maduración sino por otro tipo de agentes externos, por ejemplo, hongos”.

Una depensa bien surtida combinado con un congelador nutrido

La clave está en una buena despensa y un congelador bien surtido. ¿Qué hay que tener? Aceite, arroz, pasta, quinoa, cuscus, galletas, cereales, azúcar, harina, mermeladas, patatas, legumbres secas y envasadas, latas de pescado y conservas de vegetales...

Las conservas bien sean vegetales o de pescado son imprescindibles, porque con un poco más - un arroz, una pasta ...-, tiene un plato completo en muy poco tiempo. Aunque cuando se está autorecluido, la falta de tiempo no es el problema.

Si a este despensa le puede añadir algún embutido de calidad para meriendas o desayunos, mejor que mejor.

Por lo que se refiere a las latas y conservas, como atún, sardinas o moluscos, productos estrella debido a que ocupan menos volumen y no requieren refrigeración es preferible comprar con las que sean con aceite de oliva virgen o al natural, tal como recomienda el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa).

Pero como se trata de estar muchos días recluidos sin salir de casa, y las comidas tienen que ser variadas para que no cansen, hay que volver a combinar despensa con congelador.

Hemos criticado mucho el exceso de plástico de las grandes superficies y la presentación en bandejas de muchos alimentos. Pero, para esto nos va a resultar muy cómodo porque las bandejas de pavo, pollo, carne, pescado que se venden en todos los supermercados se pueden meter al congelador directamente. Lo cual nos facilita mucho el segundo plato con proteína.

Pescado y carne congelada, verduras congeladas o fruta congelada son un buen sustitutivo del alimento fresco ya que conserva todas sus propiedades nutricionales.

El bacalao salado y seco es otro de los alimentos que aguanta meses y al que no se debería renunciar, porque además podemos preparar con él un montón de recetas.

Eliminar los productos procesados

Puesto que si nos quedamos en casa la actividad física va a disminuir, hay que limitar e incluso suprimir los productos procesados de mala calidad como es la bollería, indica aconseja Luis Cabañas, secretario del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas.

Otros alimentos más saciantes como frutos secos, encurtidos o el grano de maíz para hacer palomitas caseras, podrían ser buenas opciones para almacenar”, recuerda Cabañas. Pero no, los productos precocinados o ricos en sal o grasas de mala calidad.

¿Puedo almacenar leche, yogures y huevos?

Por lo que respecta a los lácteos, se pueden comprar varios litros en brick si ha tenido procesos térmicos como el UHT, pero el problema es el espacio para almacenarlos. Lo mismo ocurre con las bebidas vegetales, como las de soja, almendra o arroz.

Sin embargo, no es conveniente hacer acopio de grandes cantidades de lácteos fermentados, como yogures, ya que requieren refrigeración.

Otros alimentos como los huevos pueden almacenarse varios días fuera o dentro de la nevera, pero, según Luis Cabañas, no vale sacarlos y meterlos, ya que pueden formarse gotas por el cambio de temperatura, y aumenta el riesgo de salmonelosis.

En definitiva, hay que aplicar mucho sentido común a la cesta de la compra, priorizando y sabiendo qué alimentos se pueden comprar en grandes cantidades y cuáles no.

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