| Tres
chefs españoles se suman a 16.000 ciudadanos de 149 países para
boicotear el consumo del atún rojo ante su peligro de extinción
Madrid, 25 noviembre 2008
Los cocineros Sergi Arola, Darío
Barrio y Karen Bell se han unido a cerca de 16.000 ciudadanos de 149 países
en el boicot de WWF al atún rojo, firmando una petición que se ha
entregado en la reunión del Comité Internacional para el Atún
del Atlántico (ICCAT) celebrada en Marrakech (Marruecos).En
la carta, los firmantes se comprometen a renunciar a su consumo hasta que las
poblaciones de esta especie se recuperen y se gestionen de forma sostenible. Entre
los firmantes se encuentran la cadena de supermercados Auchán Francia y
Carrefour Italia, así como los cocineros españoles, que son "conscientes"
del grave problema al que se enfrenta el atún rojo, por lo que han decidido
retirarlo de sus cartas. La
conferencia de Marrakech reduce sus capturas
Las poblaciones
de atún rojo del Mediterráneo han descendido tan drásticamente
en los últimos años que el Comité Internacional para el Atún
del Atlántico (ICCAT) el organismo internacional que regula las capturas,
ha adoptado por consenso un plan de recuperación y pesca del atún
rojo que ha contado con la aprobación de los países implicados y
el rechazo de los grupos ecologistas.
El
acuerdo, firmado el 25 de noviembre de 2008 en Marrakech reduce las capturas de
este pez tan preciado como amenazado, a 22.000 toneladas para el 2009 frente
a las 27.500 toneladas previstas y prohibe pescar atún rojo con cerco
en el Atlántico este y Mediterráneo entre el 15 de abril y el 15
de junio.
Los grupos ecologistas demandaban el cierre de las pesquerías
de cerco durante mayo, junio y julio, los meses de reproducción, y reducir
las cuotas a 15.000 toneladas anuales, cantidad recomendada según ellos
por los propios científicos del ICCAT, como única posibilidad de
garantizar la supervivencia de la especie. Pero el verdadero problema al que se
enfrenta el atún es que las estimaciones oficiales calculan que se captura
el doble, unas 61.000 toneladas, debido a prácticas piratas e ilegalidades
más o menos consentidas.
Desde hace varias décadas, el atún
de las costas del sur de España ha sido íntegramente exportado a
Japón, donde el pescado es la base de la dieta y los platos como el sushi
y el atún rojo son platos estrella y muy valorados. Por ello, es importante
que los cocineros se sumen a este boicot al consumo.
Deber moral y obligación El
cocinero Sergi Arola, del restaurante Sergi Arola Gastro, explicó
que el atún rojo estaba entre los "productos estrella" de su
cocina hace años, pero que su "crítica situación"
le ha llevado a retirarlo de la carta para que sus clientes puedan "seguir
disfrutando de este manjar en el futuro". "Creo que es mi deber moral
y mi obligación. Esta actitud la hago extensiva a otros productos en similares
circunstancias y, muy especialmente, al tiburón, animal imprescindible
para el equilibrio del medio marino, tal y como lo conocemos", añadió.
Por su parte, Darío Barrio, del restaurante Dassa Bassa, manifestó
que considera parte de su responsabilidad "no sólo cuidar la calidad
de los productos, sino también su sostenibilidad", por lo que indicó
que para salvar al atún de su extinción comercial no se puede permanecer
"de brazos cruzados". Por ese motivo anunció su decisión
de dejar de usarlo en la elaboración de los platos de su restaurante. Igualmente,
Karen Bell, del restaurante Memento, insistió en que "no es
realista, ni siquiera viable, seguir consumiendo atún rojo, al mismo tiempo
que antes, como si no pasara nada".
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