| San
Prudencio, una bodega de Rioja, aprovecha el temporal para elaborar vino de hielo,
"un reto de la alta gastronomía"
Bodegas
San Prudencio ha aprovechado las bajas temperaturas del temporal registrado este
mes en La Rioja para afrontar "un reto de la alta gastronomía",
producir vino de hielo elaborado a partir de uva tinta, nacido bajo el nombre
de Malizia.
Logroño,
6 febrero 09 , vía Europa Press
Rubén Sáenz, enólogo
y copropietario de San Prudencio, junto a su hermano Marcos y su equipo, vendimió
una parcela reservada en sus viñedos, situada en la ladera norte del monte
Laturce (en Clavijo), para poner a prueba la técnica enológica del
vino de hielo.
Desde la bodega se explicó que el denominado vino
de hielo se obtiene a partir de la congelación natural de la baya en el
propio viñedo. Las variedades que se usan son tempranillo y garnacha.
Se
trata de "una novedosa práctica enológica para San Prudencio,
cuyo resultado supone un reto de innovación y de búsqueda de vinos
de nuevos estilos". En países como Alemania, Austria y Canadá,
con clima más riguroso que el de España, este tipo de elaboración
es más corriente entre sus viticultores.
"La fermentación
será, a partir de ahora, necesariamente lenta, ya que en la barrica estos
vinos se mantienen a baja temperatura. Una vez que se produzca, en mes y medio,
podremos conocer las características finales de Malizia", explicó
Sáenz.
Rubén Sáenz reconoció que los mercados
solicitan nuevos productos. "La exigencia de la alta restauración",
dijo, "ha llegado también a los viticultores que trabajan dentro de
la denominación". Por eso, se preguntó "por qué
no elaborar un vino de hielo para satisfacer el gusto del consumidor".
El
vino de hielo necesita de una climatología marcada por las severas heladas.
Las condiciones justas que se dieron estas pasadas semanas en el monte Laturce.
"De esta forma conseguimos que se congele el agua que la uva guarda y obtengamos,
en cambio, la esencia del mosto, un mosto concentrado y muy rico en azúcares",
especificó el enólogo de San Prudencio.
La vendimia se inició
el pasado 13 de enero, con una temperatura bajo cero que osciló entre los
7 y los 5 grados. "Justo lo que necesitamos, además en martes 13,
para que la efeméride redunde en el nombre que vamos a poner a nuestro
nuevo vino, Malizia", comentó Sáenz. El termómetro reflejó
el día 11, -7 grados; al día siguiente, el mercurio marcaba -10
grados; y por fin, el día elegido, 13 de enero, nuevamente -7 grados.
En
total, se han vendimiado cerca de 5.000 kilos de uva. Con esta uva recogida se
han obtenido unos 750 litros de mosto, ya que el rendimiento de transformación
ha sido muy bajo, del catorce por ciento.
"Hemos obtenido un mosto
tinto, por supuesto, no color azabache, sino más bien carmín, estilo
pinot noir, con mucha densidad", detalló Sáenz, satisfecho
de la experiencia.
El zumo de uva producto de esta recolección
en plena helada es a la vez "extremadamente dulce y aromático".
El grado alcohólico probable de este concentrado de azúcar es de
22 grados. Con su fermentación parcial se obtendrá un vino de 11
ó 12 grados.
A partir de estos momentos, Malizia fermentará
en barricas "en una de las zonas mejor acondicionada de Bodegas San Prudencio",
en Moreda (Álava). El nombre de la bodega se relaciona con el Monasterio
de San Prudencio, un edificio histórico cuyas ruinas se pueden admirar
en Clavijo, en las faldas del monte Laturce. La familia Sáenz López
es originaria, precisamente, de esta localidad de La Rioja. | |
Translate
|