| |
|
LOS NUEVOS GAZPACHOS
El gazpacho
alcanza fama y renombre internacional. Consecuencia: no hay quien lo reconozca.
Nuevos sabores, texturas, recipientes y por supuesto ingredientes se añaden
o sustituyen a los de toda la vida.
Hace unos veinte años, cuando un restaurante extranjero
ofrecía gazpacho indicaba en la letra pequeña que se trataba
de una sopa fría de Andalucía. Sus ingredientes: tomates
frescos maduros, pepino, pimiento, ajo, miga de pan, aceite de oliva virgen
y vinagre a ser posible de Jerez o Condado de Huelva. Hay que precisar
que la Real Academia de la Lengua no menciona el tomate en su definición,
sólo dice : "Género de sopa fría que se hace
regularmente con pedazos de pan y con aceite, vinagre, sal, ajo, cebolla
y otros aditamentos". El tomate y el pimiento no se incorporan hasta
principios del siglo XIX, cuando se extienden su uso en la cocina.
Pero es en los
últimos cinco años cuando han sobrevenido los cambios. Para
empezar ya no es solamente una sopa fría. También lo consideran
una crema, una salsa, una bebida, un cóctel... Porque ahora hay
gazpachos de todo tipo y con toda clase de materias primas y aditamentos:
hierbas como la menta, cilantro, albahaca o eneldo; hortalizas como remolacha,
lechuga; algas como ortiguillas; pescados y mariscos como bogavante, almejas
o percebes.
Las texturas y presentación de lo que expertos nutricionistas llaman
descriptivamente "ensalada líquida" son ahora muy variadas:
granizado de gazpacho, helado de gazpacho, sorbete de gazpacho, crujiente
de gazpacho, espuma de gazpacho, gelatina de gazpacho, bolitas de gazpacho
... Todas estas texturas son posibles gracias a la innovación tecnológica
y a su aplicación en la alta cocina. Entre los cocineros de vanguardia,
que aplican
estas técnicas, se encuentra Dani
García. Pese a su juventud es quien más está cambiando
el concepto de sopa fría asociado al gazpacho.
Los gazpachos de Dani García
Desde su actual restaurante, Calima, del hotel Gran Melià Don Pepe
de Marbella, García se caracteriza por elaborar platos de cocina
andaluza, en los que aplica la técnica del nitrógeno líquido.
Esta técnica permite cocciones en frío hasta el punto de
congelación, convirtiéndose en un perfecto aliado del recetario
andaluz, que siempre ha combatido las altas temperaturas a base de sopas
frías y ligeros entrantes.
García cuenta con la ayuda de dos científicos granadinos.
"En nuestro caso esta nueva técnica nos ha permitido lograr
texturas diferentes para las sopas frías: bolitas de gazpacho,
tubitos de gazpacho rellenos
e incluso congelar aceite de oliva,
cosa que antes era impensable y que ha levantado mucho interés
entre los productores. El aceite de oliva en sémola helada pasado
por nitrógeno, produce una sensación en la boca muy agradable
y muy diferente a la que estamos acostumbrados".
Es quizá el
mejor chef de sopas frías de la península, de las cuales
realiza innumerables versiones. Estos son algunos de sus platos. Gazpacho
de ortiguillas, migas de harina y sandía. Ajoblanco helado de piñones,
crestas de gallo y miel de pino. Gazpacho de remolacha y agua de ostra
helada. Gazpacho de percebes y regaliz. Gazpacho de cilantro y lengua
encebollada. Gazpacho de habas con jamón. Gazpacho de tomate verde
y conchas finas.
Para crear nuevas texturas en sus sopas frías utiliza gelificantes
(agar-agar, gellan, metilcelulosa), espesantes (garrofín, xantana),
emulsionantes (lecitina, sucroéster) o gases (dióxido de
carbono, nitrógeno líquido). Aunque la teoría suene
a ciencia ficción, se concreta en platos bastante comestibles como
las cigalas con quinoa y miel de aceite, el sorbete de naranja con aceite
de oliva y Pedro Ximénez o la piruleta de aceite con chocolate.
Alguien podría preguntar, ¿que ha sido de la receta tradicional?
Ese clásico recomendado por diéteticos y nutricionistas
por sus principios saludables. Sigue de absoluta actualidad. Porque una
cosa son las creaciones de la alta cocina, que pueden gustar más
o menos. Pero sobre lo que no hay duda, es que no son platos para todos
los días. Lo que sí verdaderamente ha cambiado es el concepto
de gazpacho, que parece inclinarse más a convertirse en sinónimo
de sopa fría. Posiblemente no pase mucho tiempo, para que sea necesario
añadir la palara "andaluz" al gazpacho para indicar que
se trata de la receta tradicional. Todo al tiempo.
|
|